—¡No! Tu poder es de apenas 1,800. Freezer tiene soldados con 3,000. Él mismo tiene un poder que ni podemos calcular.
Freezer sonrió.
Freezer, aburrido, ordenó a su soldado Dodoria: —Asegúrate de que no quede ni una sola nave saiyajin en el espacio. Excepto la mía, claro.
Se llamaba Kakarot.
El Último Guerrero del Planeta Vegeta
—Se llamará Beets —susurró Kael a su compañera, Sika, una guerrera de cabello corto y mirada feroz, pero que en ese momento miraba a su hijo con una ternura que el planeta Vegeta no permitía.
—¡Mírame, tirano! —gritó Kael—. ¡Yo soy el guerrero que te matará! cuento de dragon ball z para leer pdf
—Lo sé. Pero no podemos huir. Freezer destruiría el planeta entero para encontrarnos.
Freezer, por un instante, sintió miedo. No de Goku. Sino de un recuerdo olvidado: un saiyajin de mirada feroz y una cicatriz en el ojo, que había sonreído antes de morir.
—Oh, qué adorable. Un gusano con delirios. —¡No
Freezer se rió. Realmente se rió.
"Corre, hijo mío. Corre hacia ese planeta azul. Y algún día, cuando tengas poder suficiente, venga a tu raza."
—Será un guerrero sin orgullo. Crecerá sin su padre. Él mismo tiene un poder que ni podemos calcular
Kael, un saiyajin de cabello negro y espeso y una cicatriz que le cruzaba el ojo derecho, sostenía un pequeño bulto envuelto en telas gruesas. Su hijo. El niño no lloraba. Los saiyajins recién nacidos no lloraban; gruñían. Y aquel pequeño ser ya tenía un poder de pelea de 250 unidades. Ridículo para un aristócrata, pero impresionante para un de clase baja como Kael.