Si quieres, puedo transformar esta pieza en un guion corto, un poema visual o una animación tipo stop motion con voz en off. Solo dímelo.
Invierno… no nieva. Pero llora el cielo, y la gotera en mi cuarto tiene su propio ritmo. Las temporadas no son solo el clima, ¿sabes? Son las veces que me dijeron “no hay trabajo”, las veces que lloré escondido, las veces que el frío del alma no se quita con frazada. Pero también son las veces que alguien me dijo “quédate, hermano”.
Me preguntaste una vez… ¿y si viviera en Latinoamérica? Y aquí estoy. En todas las temporadas. Oye Arnold- -Latino- -Todas las Temporadas-
Otoño… acá no pinta hojas naranjas. Acá se pinta de nostalgia. Los días se acortan, las esperanzas también. Pero en el bus, siempre alguien ofrece un puesto, un consejo, un “dale, muchacho, que tú puedes”. Y yo, con mi gorra incliná, aprendo a escuchar entre el ruido.
Porque todas las temporadas… todas… tienen algo en común: Las vivo aquí. Contigo. Con mi gente. Con mi ritmo. Con mi barrio que nunca sale en las postales, pero que cabe entero en una canción. Si quieres, puedo transformar esta pieza en un
(Con acento neutro pero con un dejo caribeño, como quien creció entre dos mundos) Oye… tú. Sí, tú. El que está sentito ahí, como si el tiempo no pasara. Yo soy Arnold. Pero no el del fútbol, no el de la película… El del barrio. El de la cuadra donde siempre hay una vecina peleando con la vida, un perro flaco que se llama “Príncipe” y un colmado que huele a café todo el día.
Oye… sí, tú. No necesito viajar a otro planeta pa' ser Oye Arnold. Yo ya soy eso. El vecino que pregunta, el niño que anota todo, el que se queda mirando el horizonte aunque no haya mar. Pero llora el cielo, y la gotera en
(Sonríe, limpiándose la boca) ¿Y tú? ¿Ya encontraste tu temporada favorita? Dale, no te apures. Todavía estás a tiempo.